REVIEW: MacBook Pro 2016 con Final Cut Pro X y DaVinci Resolve

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Después de más de un año desde la última actualización y meses de rumores, Apple presentó hace unas semanas su nuevo portátil orientado al mercado creativo profesional. Tras años sin hacer grandes cambios en cuanto a diseño, el MacBook Pro 2016 supone un importante salto de generación, no tanto por su rendimiento como desde el punto de vista conceptual. Como en casi cada movimiento de Apple, en estas semanas hemos leído tanto opiniones a favor como en contra. En este artículo os contamos nuestras primeras impresiones, siempre desde el punto de vista de su utilización en posproducción, particularmente con dos de nuestros programas favoritos, Final Cut Pro X y DaVinci Resolve.

El equipo que vamos a probar pertenece a la gama más alta de 15 pulgadas de pantalla retina y Touch Bar, con el procesador más rápido y la gráfica de mayor potencia, la Radeon Pro 460 con 4GB de VRAM. Además, lleva una memoria flash para almacenamiento de 1TB. El precio oficial de esta máquina en la AppleStore española es de 4.039€. Y aquí es donde tenemos que hacer la primera reflexión. Los MBP 2016 de 15″ y Touch Bar parten de 2.699€ y a poco que le pongamos un poco más de memoria flash o seleccionemos una gráfica más potente, pronto pasamos holgadamente de los 3.000€. Este es, a nuestro juicio, la mayor pega de la nueva máquina profesional portátil de Apple. Los MacBook Pro siempre han sido caros, pero en esta ocasión podemos decir que el precio es desorbitado. El año pasado probamos el modelo de 2015, que, a pesar de ser caro, estaba lejos del coste de los nuevos portátiles. Y, vistas con perspectiva, eran máquinas muy solventes. Hay que tener en cuenta, además, que se trata de un equipo portátil, frecuentemente usado como segunda máquina y que está sujeto a el típico golpe cuya reparación suele ser delicada. Así pues, en las circunstancias actuales, hay que pensarse mucho gastarse más de 3.000€ en un portátil, eso sin contar con los extras que vamos a necesitar a buen seguro y de los que hablaremos más tarde.

Lo que más destaca en el primer momento de uso es la clásica elegancia del diseño externo. En eso Apple sigue apostando por la extrema delgadez y la simplicidad de formas. La pantalla retina es extraordinaria y, a pesar de que no ha aumentado su resolución, parece verse todavía mejor que la anterior. La principal novedad es la Touch Bar, esa barra táctil OLED que permite acceder a funciones rápidas y que va cambiando según qué programa o parte de programa estemos usando. En Final Cut Pro X 10.3.1 nos aparecerán las funciones más útiles dependiendo de lo que estemos haciendo, o bien una línea de tiempo en miniatura para poder movernos por la misma. Blackmagic ya ha integrado la barra en la reciente actualización de DaVinci Resolve 12.5.4, Adobe ha hecho lo propio con Photoshop 2017 y suponemos que a medio plazo todos los programas de posproducción acabarán empleándola. La barra es útil, aunque al principio su posición marca mucho la comodidad de uso. La idea nos parece buena, pero habrá que ver como va evolucionando. Evidentemente, si usamos un teclado externo la Touch Bar deja de tener sentido, cosa que habrá que tener en cuenta ya que mucha gente que edita utiliza teclados extendidos.

En la imagen superior podemos ver dos conjuntos de funciones de la Touch Bar con FCPX. La de arriba aparece cuando tenemos el cursor en el navegador y la de abajo cuando estamos en la línea de tiempo. Algunas aplicaciones ya permiten personalizar la barra, lo cual traerá sin duda un mayor aprovechamiento de la misma. El icono de la derecha es el acceso a Siri, como sabéis una de las principales novedades de Mac OS Sierra. Como también sabréis, estos portátiles cuentan con Touch ID, comodísimo para evitar tener que meter contraseñas, una de las funciones más útiles y a la que antes nos hemos acostumbrado en este MBP 2016.

Una de las cosas que más polémica ha levantado desde la presentación son las conexiones del equipo, que cuenta únicamente con cuatro Thunderbolt 3 y una salida de auriculares. Los puertos Thunderbolt 3 son una maravilla en cuanto a prestaciones y posibilidades, pero es cierto que necesitaremos adaptadores para casi todo. Resulta particularmente frustrante comprobar que para conectar, por ejemplo, el dongle de DaVinci Resolve hay que usar un adaptador. Eso sí, estos puertos de tipo USB-C valen prácticamente para cualquier cosa que le queramos pedir a un puerto, desde la carga del equipo hasta el estándar USB 3.1, si bien es cierto que sus opciones más prometedoras aún están en el aire.

La primera es la posibilidad de conectar tarjetas gráficas externas, lo que se conoce como eGPU. Es cierto que el estándar TB3 permite esta opción, pero parece que Apple se lo está poniendo difícil a los fabricantes de cajas para este cometido, y hasta el momento solo la Bizon Box asegura soporte para esta función en Mac OS. En el mundo de la posproducción esta opción se lleva esperando años, sobre todo teniendo en cuenta que la mejora de procesamiento gráfico de las Radeon Pro no parece significativa. En FCPX el test BruceX que mide el desempeño de la GPU nos ha dado un resultado de 46 segundos con esta máquina, poco mejor que los 50 segundos que daba la generación anterior de gráficas de los MBP. Veremos si en estos meses este tema se aclara, pero resulta fundamental para el sector que más músculo gráfico necesita. La segunda posibilidad aún sin explotar del Thunderbolt 3 es la inclusión de 10 Gigabit Ethernet, lo que debería dar lugar a adaptadores tan sencillos y baratos como los actuales de TB2 a GbE. De momento solo hemos visto adaptadores carísimos y aparatosos, como los de ATTO, que incluso llegan a 40 GbE.

Parece claro que, hasta que las conexiones TB3/USB-C se popularicen, los Docks van a ser imprescindibles. Ya hay anunciados unos cuantos, entre los que destacan los de OWC (imagen inferior), Belkin o Kensington. Unos u otros proporcionarán todo lo que habitualmente necesitamos: USB 3, DisplayPort, HDMI, Ethernet o incluso FireWire.

Hablando del rendimiento de la máquina, el mayor salto se ha producido en la memoria flash de almacenamiento, que llega a dar hasta 2.500 Megabytes por segundo en lectura, una velocidad sencillamente impresionante. Gracias a los puertos Thunderbolt 3 podemos obtener velocidades parecidas gracias a los nuevos RAIDS de discos mecánicos, como el deslumbrante LaCie 12big Thunderbolt 3 y otros basados en discos SSD. Estamos seguros que las opciones se multiplicarán en los próximos meses. Las mejoras en CPU y velocidad de la RAM son menos significativas, aunque ayudan a que la máquina de la impresión de volar por momentos.

En el uso de aplicaciones, Final Cut Pro 10.3.1 se mueve ágil con materiales tradicionalmente muy incomodos, como H.264 interframe en 4K/UHD, que se maneja como la mantequilla incluso forzando el uso de filtros. Lo mismo Davinci Resolve 12.5.3, que hace play sin muchos aspavientos de este tipo de materiales, que como sabéis son siempre problemáticos. Si hablamos de archivos RAW, en el caso de los R3D de RED la cosa va bien hasta 4K, pero si subimos a 6K entonces el uso de proxys se hace imprescindible. Como dato, los 6K de la RED Weapon en una linea de tiempos 4K en Resolve no se mueven con fluidez hasta que bajamos el debayering a 1/8, suficiente para editar pero muy pobre para corregir color. Como comentábamos antes, da la impresión de que las nuevas AMD no suponen un salto significativo en OpenCL, por lo que en operaciones gráficas el equipo pide a gritos esa posible eGPU de gama alta. Aunque da la impresión de que queda margen para exprimir esa 460 por software, veremos como se comportan futuras actualizaciones de Resolve. En lo que sí se nota un rendimiento bestial es en las operaciones de lectura escritura, tales como abrir aplicaciones o copiar brutos, gracias a la memoria flash. En cuanto a la temperatura, no hemos tenido sobresaltos, pero habrá que ver cómo aguanta los renders en verano un equipo tan delgado. Eso sí, los ventiladores suenan como es habitual en cuanto ponemos el equipo a exportar o previsualizar.

Una cosa que nos gustaría señalar es el excelente rendimiento de la Wi-Fi del MBP 2016, que con 802.11ac da una velocidad sostenida de 60 Megabytes por segundo, e incluso hemos llegado a ver picos de 80 MB/s, lo cual es muy de agradecer teniendo en cuenta que el equipo no lleva ethernet.

Para terminar, otros de los accesorios más interesantes para estos equipos son los monitores Thunderbolt 3. Después de los rumores sobre el monitor de Apple, esta ha hecho suyos los nuevos monitores de LG 4K y 5K, que incluso cargan el MBP con el mismo cable que sirve para conectarlos. También tiene muy buena pinta el nuevo HP ENVY UHD de 27 pulgadas, USB-C y con un precio muy contenido.

En resumen, un salto en forma y fondo, pero no decisivo en rendimiento. Todo pendiente de las posibilidades futuras del Thunderbolt 3 y de la aceptación del Touch Bar por parte de los desarrolladores. En el equipo que hemos probado no hemos visto problemas con la tarjeta gráfica como los que denuncian algunos usuarios, pero Apple ya ha anunciado que deberían solucionarse con la versión 10.12.2 de Sierra.

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Realizador, montador y formador.

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