REVIEW: DaVinci Resolve Micro Panel

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Hacía tiempo que corría el rumor sobre el posible desarrollo de mesas de corrección de color pequeñas por parte de Blackmagic Design. La compañía australiana tiene como buque insignia su panel Advanced, cuyo tamaño y precio hacen que sea un equipo para un sector muy concreto. Es cierto que desde siempre ha habido alternativas de otras empresas y que Blackmagic no ha puesto inconvenientes para su uso con DaVinci Resolve, pero la llegada de los dos nuevos modelos (Mini y Micro) abre una nueva época en este segmento.

La verdadera utilidad de un controlador de este tipo no se entiende bien hasta que no se usa durante un rato. Puede parecer superfluo, pero la experiencia de trabajo cambia completamente con respecto a enfrentarse al programa con teclado y ratón. Además de la comodidad y la precisión, la principal diferencia es que el colorista puede centrarse mucho más en la imagen y olvidarse del software. Con el tiempo también alienta la experimentación, que como en cualquier otra fase de mundo creativo, suele llevar a resultados inesperados y con frecuencia enriquecedores.

El micro panel es robusto y pesado (3.600 gramos) y desde el primer momento destaca una construcción sólida, con materiales alejados del plástico con el que están hechos otros equipos, como los de Tangent o Avid. El equipo es muy portátil y la caja de cartón en la que viene ayuda a su transporte con un asa.

Su configuración es extremadamente sencilla, basta instalar la última versión de DaVinci Resolve (12.5.5) y conectarlo vía USB para que funcione tanto con la versión gratuita como con la Studio. En el menú Ayuda del programa aparecerá un panel de configuración, que en la versión micro solo permite cambiar el nombre del dispositivo.

Los elementos más destacados del panel son 3 esferas que controlan las ruedas de color, tanto en el modo Lift/Gamma/Gain como en el modo Log, gracias a un botón conmutador en la parte central, junto al cual hay otro que permite usar la rueda de la derecha para el Offset y un tercero para poner el visor en pantalla completa.

Sobre cada esfera tenemos tres botones de reset, uno para RGB, otro para la luminancía (Y) y otro para todo (RGBY). Son pulsadores más grandes que el resto que pronto apretaremos sin necesidad de mirarlos.

En la parte superior se encuentran los reguladores para las funciones que en el software se encuentran bajo las ruedas de color. Sus valores se pueden resetear pulsándolos y hay un total de doce. Los tres primeros controlan la luminancia de Lift/Gamma/Gain. A su derecha encontramos los que controlan el contraste, su pivote y el detalle de los medios tonos. Después tenemos la saturación de las zonas con menos color y el detalle de sombras y altas luces. El último grupo maneja saturación, tono y mezcla de luminancia Y/RGBY.

En la parte derecha del panel nos encontramos un grupo de nueve botones que sirven para hacer y reproducir capturas, deshacer y rehacer, poner el reproductor en bucle, ver el clip seleccionado sin las últimas correcciones, hacer bypass y resetear y desabilitar nodos.

Por ultimo, en la parte inferior derecha tenemos pulsadores para movernos entre nodos, frames y clips, además de controles de play hacia adelante, hacia atrás y pausa.

El manejo del equipo se convierte en algo natural con tan solo utilizarlo unas horas. Los anillos y las esferas son muy precisos. Estas últimas emiten un pequeño ronroneo que al principio llama la atención, pero que luego pasa desapercibido. Hay que decir que los botones necesitan bastante presión para funcionar, lo cual impide pulsarlos por accidente pero obliga a apretarlos con fuerza. Cuando los botones tipo conmutador encendido/apagado están activos, su luminosidad aumenta para facilitar su uso, excepto el botón de bucle, no sabemos si por un problema de este equipo en concreto o de firmware. (ACTUALIZACIÓN 22-04-2017: Este problema se soluciona con la actualización de firmware 1.1, ya disponible)

A diferencia de sus hermanos mayores, se echan en falta botones configurables, aunque es comprensible que por tamaño y precio sea difícil encontrarlos en un equipo así. Si pudiéramos elegir alguna función más, quizás optaríamos por un juego de botones para añadir nodos y reguladores para el trabajo con máscaras. Hay que alertar que (al menos de momento y a diferencia de sus competidores) este panel solo funciona con DaVinci Resolve.

En resumen, un equipo con un precio muy atractivo (925€ + IVA) y un acabado que da la impresión de ir a durar muchos años. Será de gran ayuda tanto en la sala de corrección de color como en un set de rodaje junto a un portátil y es fácil adivinar que se convertirá pronto en un superventas.

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Acerca del autor

Realizador, montador y formador.

2 comentarios

  1. Gracias por el review.
    Según vuestra experiencia sería interesante “complementarlo” con una tableta wacom o esta última se hace totalmente irrelevante ?

  2. Juan Ugarriza el

    Hola Alex. Yo en Resolve no veo útil la tableta, pero es cuestión de gustos y costumbres.

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